Cada 7 de julio se celebra el Día Internacional de la Conservación del Suelo, una fecha que nos recuerda la importancia de un recurso del que depende gran parte de nuestra vida cotidiana, aunque a menudo pase desapercibido.
El suelo es mucho más que la superficie que pisamos. En él crecen los alimentos que consumimos, almacena agua, alberga una enorme biodiversidad y contribuye a regular el clima. Sin embargo, la contaminación, la erosión, la urbanización y una gestión inadecuada de los residuos pueden deteriorarlo y poner en riesgo su capacidad para seguir prestando estos servicios esenciales.
La correcta separación y gestión de los residuos también contribuye a proteger el suelo. Depositar cada residuo en el contenedor adecuado evita que sustancias contaminantes lleguen al terreno y favorece que los materiales puedan reciclarse y volver a incorporarse al ciclo productivo.
¿Cómo podemos contribuir a cuidar el suelo?
- Separando correctamente los residuos y utilizando el contenedor adecuado.
- Evitando el abandono de basura en espacios naturales.
- Llevando los residuos peligrosos, como pilas, pinturas o aceites, a los puntos de recogida habilitados.
- Apostando por el consumo responsable y la reducción de residuos.
Pequeños gestos cotidianos pueden marcar una gran diferencia en la conservación de un recurso imprescindible para la vida.
Desde Mirada Circular seguimos trabajando para fomentar hábitos que contribuyan a proteger el medio ambiente y avanzar hacia un modelo de economía circular.
Recuerda: todo empieza y acaba en ti.

