Cada día convivimos con la naturaleza, aunque a veces no seamos plenamente conscientes de ello. Está en el aire que respiramos, en el agua que bebemos, en los alimentos que consumimos y en los paisajes que forman parte de nuestra identidad. Sin embargo, también forma parte de nuestras decisiones cotidianas: cómo gestionamos nuestros residuos, qué productos elegimos, cuánto reutilizamos o cómo enseñamos a las nuevas generaciones a relacionarse con el entorno.
Nuestros hábitos diarios tienen un impacto directo sobre los ecosistemas. Separar correctamente los residuos, reducir el consumo innecesario, apostar por la reutilización o participar en actividades de educación ambiental son gestos sencillos que contribuyen a proteger aquello que nos sostiene.
La naturaleza nos ofrece recursos, bienestar y calidad de vida. Cuidarla implica:
♻️ Gestionar correctamente los residuos para evitar la contaminación del suelo y del agua.
🔄 Apostar por la economía circular, dando una segunda vida a los materiales.
🌱 Fomentar hábitos responsables desde la infancia a través de la educación ambiental.
🌍 Comprender que cada acción individual suma en la protección de los ecosistemas.
Por eso, cada 3 de marzo celebramos el Día de la Naturaleza: para recordar que protegerla no es un gesto puntual, sino una forma de vivir. La conciencia ambiental comienza en los pequeños gestos y se consolida cuando se convierten en hábito.
En Mirada Circular seguimos trabajando para resolver dudas, acompañar a la ciudadanía y hacer de la correcta separación de residuos un hábito sencillo, accesible y cotidiano para todas y todos.
Todo empieza y acaba en ti.

